25 octubre 2008

El poder de la caricatura

El poder de la caricatura

Rafael Estefanía

BBC Mundo

Según el refrán, una imagen vale más que mil palabras:
¿cuál es el valor de una caricatura..?

El problema es que, y siguiendo con los refranes, todo depende del color del cristal con que se mira. En otras palabras, lo que es divertido y jocoso para algunos puede resultar ofensivo y de mal gusto para otros.
Uno de los campos en donde los caricaturistas encuentran su terreno mas fértil es en el mundo de la política.
Un ejemplo. la polémica surgida tras la publicación de la reciente portada de la revista "The New Yorker". La portada caricaturizaba a Obama vestido con chilaba y turbante y a su mujer con ropa de combate y un arma al hombro. Colgado en la pared de su supuesto hogar, el retrato de Osama Bin Laden y en la chimenea una bandera estadounidense alimentando las llamas.
Su autor, el caricaturista David Remnick, afirmó que la idea no era presentar a Obama como Osama sino al contrario, ridiculizar a aquellos que utilizan distorsiones obvias de la realidad y a través de la sátira, exponer sus propios prejuicios.

La portada del New Yorker causó revuelo en el ambiente político de EE.UU.El poder de esta caricatura, causó una intensa conmoción en la vida política estadounidense, con voceros de ambos partidos e incluso el Senado refiriéndose a la misma que, además, gozó de una exhaustiva cobertura mediática dentro y fuera de Estados Unidos.
Esto también muestra que en la actual campaña electoral en Estados Unidos, los caricaturistas de uno y otro campo afilan sus plumillas exponiendo los puntos débiles del contrincante. Pero mas allá del humor y el efecto inmediato del dibujo, ¿cuál es el efecto real de una caricatura? ¿Es una arma efectiva de propaganda? ¿Puede influir o incluso cambiar la percepción que el publico tiene de un candidato? ............
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Ditulis Oleh : Lourdes Cc // sábado, octubre 25, 2008
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1 Comentarios:

  1. Las caricaturas pueden ser un arma de doble filo. Hay que tener mucho cuidado para no traspasar la línea entre lo que es ofensivo y lo que no lo es.

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