25 enero 2009

El hombre más inteligente del mundo

William James Sidis nació en Nueva York en 1898, y murió en la misma ciudad en 1944, y es considerado la persona más inteligente de la que se tiene registro. Sin embargo, para el mundo es casi un desconocido pues no llegó a realizar logros dignos de un gran destaque.

Su coeficiente intelectual era cercano a los 250, cuando lo habitual es de entre 90 y 110. Cabe aclarar que el coeficiente intelectual se calcula dividiendo la edad mental por la edad biológica y multiplicando por 100. Así, si un niño de 10 años puede resolver problemas matemáticos o hacer cosas habituales para niños de 14, se divide 14 ente 10, que de como resultado 1.4 que multiplicado por 100 da un coeficiente intelectual de 140.

Claro que, los test para medir la inteligencia son más complejos y variados (e imperfectos). Pero el punto aquí es que parece evidente que no todos los niños genios se transforman luego en verdaderos genios (basta recordar al mejor alumno de nuestra clase y averiguar cómo es su vida hoy).

Por otra parte, el de William James Sidis se trataba de una caso especial ya que su padre era un experto en psicología que utilizó sus propios métodos para estimular el desarrollo temprano de la inteligencia de William. Y logró que el pequeño, al año y medio ya supiera leer el diario. Antes de cumplir los 10 años hablaba 8 idiomas. Y su carrera académica no fue menos impresionante: hizo la primaria en unas pocas semanas, escribió varios libros siendo aún niño, estudio en el MIT (Massachussetts Institute of Tecnology), y a los 11 años ya concurría a la prestigiosa Universidad de Harvard. A los 16 años se graduó como doctor en medicina.

Pero hasta ahí llegan sus logros, no inventó la cura del cáncer, ni escribió ninguna sinfonía grandiosa, ni ningún otro de los logros que cabría esperar del hombre más inteligente del mundo. Quizá la cuestión aquí pase por la forma de medir la inteligencia (estos famosos test de coeficiente intelectual) o por tener en cuenta que la inteligencia lisa y llana no lo es todo a la hora determinar un genio o de hacer que alguien deje una huella en la historia (o que simplemente le vaya bien en la vida).

Es más, para muchos William James Sidis es el ejemplo más claro de cómo niños superdotados no siempre logran el éxito que supuestamente corresponde a su inteligencia.

Ditulis Oleh : Kassiopea. // domingo, enero 25, 2009
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10 Comentarios:

  1. Hola Kassio.

    No hay ejemplo más claro que este. No todos estos cerebritos que vemos llegan hacer alguien en la vida. Parece que este murió y pasó el pale, aunque cosas como estas le dan a uno ánimo para seguir luchando aún con nuestras limitaciones!.

    Saludines y gracias por este post, vaya que me ha servido de mucho!!!.

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  2. la verdad muy buen ejemplo, para demostrar que nohace falta ser el mejor y n° 1 en el estudio para ser una persona que marque la historia, de todas formas es sumamente necesario que la persona esté intruida para que esa marca perdure...

    un abrazo...

    Arrivederci

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  3. Vaya, yo soy el mejor estudiante de mi clase, me pregunto qué será de mi. :?

    Tienes razón, la inteligencia no lo es todo, el mismo Stephen Hawking dijo una vez que aquellos que presumen su cociente intelectual son tontos; porque buscan reconocimiento por el potencial que tienen y no saben que el potencial no aprovechado es igual a nada.

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  4. Lourdeslou3:12 p. m.

    Amiga, que buen post. Muy sabio, para motivar dando un mensaje clave que hace razonar.
    Gracias
    cariños
    Lourdes

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  5. sera mas inteligente que yo? Yo tengo 25 años y ya puedo sumar 2+2 jijiji. Que lastima que no haya hecho algo tan importante como para recordarlo.

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  6. Anónimo5:46 p. m.

    cabe decir que su esfuerzo lo inmortalizo como un gran genio y que la meta debe ser superar su coeficiente para que se sienta orgulloso de que alguien lo igualo y quizas haga lo que el depronto quizo pero no pudo

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  7. Anónimo12:51 p. m.

    Estoy en profundo desacuerdo con las opiniones emitidas. El éxito y el fracaso es algo muy relativo. William James Sidis fue un hombre notable, con más de una docena de libros escritos, con una profunda convicción de la vida, que compartía con algunas tribus indias americanas (como los okamakammesetts)para quienes vivir una vida anónima es perfectamente lícito e incluso encomiable. Yo no me atrevería a juzgar tan a la ligera aquello que desconozco. La inteligencia quizás sea un estado de ser y no uno de producir. Quizás la inteligencia no sea sierva del utilitarismo. Un saludo.

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  8. Anónimo8:34 p. m.

    Yo creo que lo más importante es darse cuenta cuál es el potencial intelectual-motivacional de cada uno, y después desarrollarlo al máximo para sentirse satisfecho (independiente si se tiene un CI de 90 o 150).
    No importa que no descifres las ecuaciones de la bomba atómica pero que sí que quieras hacer y ser alguien en la vida.
    Éxito a todos.

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  9. Birdelo7:44 a. m.

    Muchas gracias anónimos por sus comentarios. En verdad sus puntos de vistas son muy acertados, puesto que sí hay que resaltar estas cualidades.

    No obstante también creo que para ser grande no se necesita obligatoriamente una inteligencia completa, solo hacen falta ganas de superación.

    Saludos cordiales!.

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  10. Anónimo9:38 a. m.

    Muy buen ejemplo, no todos los cerebritos llegan a ser cosas deslumbrantes, solo piensen en Albert Einstein, cuando el era niño era totalmente disciplinado y hasta lo botaron permanentemente de varias escuelas, y el si hizo cosas grandes... Yo sereel proximo A. Einstein :D

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